| |
De Venus y Marianas
Ender Cepeda
por Milagros Bello
Con el énfasis en la condición
humana. CEPEDA crea un nuevo planteamiento pictórico,
dentro de la "Nueva Figuración Venezolana",
tendencia que inscribe desde los años cincuenta,
una fundamental ruptura con el desgastado paisajismo.
Originario del Zulia, de geografía tan particular,
el pintor marca en las telas, mitologías personales
y memorias colectivas, donde interjuegan ficción
y realidad.
En la muestra, se presentan varios
niveles de producción: un primer nivel, las VENUS,
donde domina la figuración erótica femenina;
estampas y retratos femeninos y desnudos de mujer. La
serie "El pintor y su Modelo ", que enfatiza
no solo el esplendor sensual de las Venus sino el autorretrato
del artista incluido en la tela. Como ejemplo, la obra,
"... En la montaña de Sorte". La serie
"Eróticas", de pequeño formato,
explora el concepto del cuerpo y sus deseos. Destacan
" Autorretrato con Modelo " números 1,
2 y 5 de fuerte expresividad erótica.
Un segundo nivel, la serie "
Del Album Familiar ", temas de la memoria individual.
Destaca la obra, " Retrato de Dos Niños con
Telón como Paisaje " una gran teatralidad
irónico-dramática; Dos niños sonríen
sobre un borrico de "juguete"; como fondo, un
cuadro paisajistico, d fuertes cálidos, que los
enmarca y un ambiguo personaje de perfil a la izquierda.
hay un relato mágico-realista que enfatiza la incorrespondencia
asociativa de los elementos.
Un tercer nivel, la serie de las "
Marinas de Austria " madre de la infanta Margarita,
que Cepeda reconceptualiza.
Un cuarto nivel, los " Autorretratos
del Pintor " propiamente dichos, entre ellos, "
Autorretrato con un Angel ": en un exterior, el pintor,
con paleta y pincel en mano, y de gran imponencia, nos
mira fijamente; en las alturas, un ángel femenino
"vuela"; al fondo, un toro, una casa y el caballete
a medio ver, conforman una retórica discontinua
metarrealista.
Un quinto nivel, " Ensamblajes
", con otro medio técnico logra nueva semiótica
de signo-objeto.
FIGURACIONES FEMENINAS: DE VENUS y
ERÓTICAS.-
CEPEDA transforma las anatomías
femeninas en entidades eróticas. Figuras de mujer,
de gelatinosas y pastosas pinceladas, con amplias volumetrías
de imprevisibles contorsiones. Cuerpos sensuales de contundentes
corporeidades y "bruñidas" paletas grisáceas.
El eje es la figura femenina: mujer
totalizante que atestigua su autónoma fuerza. Trasvasando
el Renacimiento, el Barroco y la Escuela Veneciana, o
los despuntes picassianos o matissianos, el pintor construye,
en el eclecticismo más logrado, una figura de mujer
que es a la vez, objetiva y dibujística, pero tambien
nebulosa y pastosa; que es descriptiva y emblemática
pero a su vez, tambien imaginaria y quimérica.
Es una invención de contrapuestos, en perfecta
convivencia. Y en sentido simbólico, es una Venus
Arquetipal, odalisca de la modernidad.
Encontramos los siguientes géneros
asociados a las Venus:
A - Estampas y retratos femeninos:
heroínas de un mundo doméstico que la enaltece
y las resguarda. Como ejemplos: "Mujer en descanso
con Ventana" y "Mujer Sentada".
B - Desnudos femeninos: en la más
pura sensualidad: como ejemplo, "Desnudo con Avión":
musculosa y geométrica, la frontal mujer sentada
en sofá, sostiene ilógicamente un avioncillo.
Sobresalen sus descomunales partes femeninas, de gran
erotismo y presencia física. La obra "Desnudo
con T.V. #1 y #2": son inspirados en Goya. La
mujer en cada cuadro, reposa diagonal en un canapé,
acompañada de objetos no correspondientes: un pájaro
volando, un televisor. El ámbito metarrealista
de la mitografía del artista se afianza.
C - La serie: "El pintor y su
Modelo": propone la eterna problemática del
pintor y de su musa; del creador, la realidad física
y su trasmutación a la tela. La obra: "La
espectadora # 1": la Venus posa seductora, esimismada,ante
el pintor d gruesos espejuelos, solo atento a su cuadro.
Su tela, como en "Las Meninas" de Velázquez,
está a contracara y no vemos lo que pinta. Detrás
de él, una dama ubicada hacia nosotros, mira fijamente
la pintura. Es un círculo de secretos. un escenario
doméstico de pasadizos laberínticos. A la
derecha, un fragmento de un pie d mujer, entaconado, "saliendo"
del espacio visible del cuadro. ¿Quie es? No sabemos.
CEPEDA incluye en cada escenario,
objetos y personajes que no corresponden al relato, creándose
un misterio no develado; una "umheimliche" o
" inquietante extrañeza", para decirlo
con Freud. Un escenario de localidades inquietantes. espacios
cercados, donde surgen sujetos o paisajes inexplicables.
D - La serie "Eróticas":
se plantea la exhacerbación y la trascendencia
climática del cuerpo femenino, su poder extático,
su potencia primordial, sus límites paradisíacos;
las visualidades del amor y del deseo. Destaca la obra:
"... Al Descubierto" Nº 5, en la composición
arquitectónica de colores cálidos, el pintor
hace el gesto de arropar con un lienzo a su musa, interactuando
amorosamente con ella. Cromos cálidos promueven
una gran visualidad expresiva.
LA REALEZA VELAZQUIANA: DE MARIANA
DE AUSTRIA.-
La realeza, los soberanos, fueron
iconografías de rigor en los tiempos del poderío
de las cortes. Ointores cortesanos como Velázquez
y Goya, en la pintura Española llegan a Suramérica
comoe squemas y transferencias plástico-formales,
pero tambien como herecnias simbólicas del poder
y la autoridad jerárquica. CEPEDA retoma la estoica
autoridad de Mariana de Austria, así como otros
artistas han fijado el esquema de la infanta. Es una serie
realizada mediante la reconceptualización de un
original, creando CEPEDA, un icono hierático, hipnótico,
de mirada arrasante y postura autoritaria, que aplasta
cualquier mirada subalterna. El pintor supo transcribir
con sus medios personales, el rango del personaje, sin
perder la sustancia morfológica que lo caracteriza.
Las Marianas de CEPEDA son materias primitivas de una
pronunciada metatextualidad, que interjuegan entre lo
real y lo metamundano.
ENSAMBLAJES.-
Objetos de la casa, de la calle, de
la industria, intercanectados para crear figuras: "Personaje
Freudiano": un retrato de mujer con objetos de
desecho correctamente engranados. Sobresale un zpato del
propio artista con dos frutillas adentro, pintados con
un rosado "kitsch", en un alegoría al
busto. Cordeles, tablas, destapadores de jugo, conforman
la silueta y las corporeidades internas. Personaje Androgino,
con cabeza en madera recortada y ojos hipnóticos,
planta su porte indubitable. "Cabeza de Diablo",
con una batea de madera pintada de blanco como fondo y
calcolmanías de mariposas, inicia el delineamiento
de un totem antropológico. La base de una plancha
es el rostro, de corte africano; tornillos, alambres y
casquillos de balas forman los detalles de la cara que
semeja una máscara arcaica.
El conjunto es heterogéneo
en sus temáticas pero en todos los trabajos permanece
el erotismo de la iconografía femenina, el misterio
y la incongruencia de los elementos magicorrealistas de
carácter Latinoamericano. Los hilos conductores:
la mirada del pintor a lo femenino y la capacidad de crear
el misterio y la extrañeza en la teatralidad de
las escenas.
Caracas, Venezuela
Enero del año 2000
|
|