|
 |
|
Han
escrito sobre el artista:
Milagros Bello
Juan Calzadilla
Henrique Viloria Vera
Cesar Chirinos
Juan Carlos Palenzuela
 |
 |
 |
 |
 |
De Venus y Marianas
por Milagros Bello
Con el énfasis en la condición
humana. CEPEDA crea un nuevo planteamiento pictórico,
dentro de la "Nueva Figuración Venezolana",
tendencia que inscribe desde los años cincuenta, una
fundamental ruptura con el desgastado paisajismo. Originario
del Zulia, de geografía tan particular, el pintor marca
en las telas, mitologías personales y memorias colectivas,
donde interjuegan ficción y realidad.
En la muestra, se presentan varios niveles de
producción: un primer nivel, las VENUS, donde domina
la figuración erótica femenina; estampas y retratos
femeninos y desnudos de mujer. La serie " EL PINTOR Y SU
MODELO ", que enfatiza no solo el esplendor sensual de
las Venus sino el autorretrato del artista incluido en la tela.
Como ejemplo, la obra, "... En la montaña de Sorte".
La serie " ERÓTICAS", de pequeño formato,
explora el concepto del cuerpo y sus deseos. Destacan "
Autorretrato con Modelo " números 1, 2 y 5 de fuerte
expresividad erótica.
Un segundo nivel, la serie " Del Album Familiar
", temas de la memoria individual. Destaca la obra, "
Retrato de Dos Niños con Telón como Paisaje "
una gran teatralidad irónico-dramática; Dos niños
sonríen sobre un borrico de "juguete"; como
fondo, un cuadro paisajistico, d fuertes cálidos, que
los enmarca y un ambiguo personaje de perfil a la izquierda.
hay un relato mágico-realista que enfatiza la incorrespondencia
asociativa de los elementos.
Un tercer nivel, la serie de las " Marinas
de Austria " madre de la infanta Margarita, que Cepeda
reconceptualiza.
Un cuarto nivel, los " Autorretratos del
Pintor " propiamente dichos, entre ellos, " Autorretrato
con un Angel ": en un exterior, el pintor, con paleta y
pincel en mano, y de gran imponencia, nos mira fijamente; en
las alturas, un ángel femenino "vuela"; al
fondo, un toro, una casa y el caballete a medio ver, conforman
una retórica discontinua metarrealista.
Un quinto nivel, " Ensamblajes ", con
otro medio técnico logra nueva semiótica de signo-objeto.
Figuraciones Femeninas: De Venus y Eróticas.-
CEPEDA transforma las anatomías femeninas en entidades
eróticas. Figuras de mujer, de gelatinosas y pastosas
pinceladas, con amplias volumetrías de imprevisibles
contorsiones. Cuerpos sensuales de contundentes corporeidades
y "bruñidas" paletas grisáceas.
El eje es la figura femenina: mujer totalizante
que atestigua su autónoma fuerza. Trasvasando el Renacimiento,
el Barroco y la Escuela Veneciana, o los despuntes picassianos
o matissianos, el pintor construye, en el eclecticismo más
logrado, una figura de mujer que es a la vez, objetiva y dibujística,
pero tambien nebulosa y pastosa; que es descriptiva y emblemática
pero a su vez, tambien imaginaria y quimérica. Es una
invención de contrapuestos, en perfecta convivencia.
Y en sentido simbólico, es una Venus Arquetipal, odalisca
de la modernidad.
Encontramos los siguientes géneros asociados
a las Venus:
A - Estampas y retratos femeninos: heroínas
de un mundo doméstico que la enaltece y las resguarda.
Como ejemplos: "Mujer en descanso con Ventana" y "Mujer
Sentada".
B - Desnudos femeninos: en la más pura
sensualidad: como ejemplo, "Desnudo con Avión":
musculosa y geométrica, la frontal mujer sentada en sofá,
sostiene ilógicamente un avioncillo. Sobresalen sus descomunales
partes femeninas, de gran erotismo y presencia física.
La obra "Desnudo con T.V. #1 y #2": son inspirados
en Goya. La mujer en cada cuadro, reposa diagonal en un canapé,
acompañada de objetos no correspondientes: un pájaro
volando, un televisor. El ámbito metarrealista de la
mitografía del artista se afianza.
C - La serie: "El pintor y su Modelo":
propone la eterna problemática del pintor y de su musa;
del creador, la realidad física y su trasmutación
a la tela. La obra: "La espectadora # 1": la Venus
posa seductora, esimismada,ante el pintor d gruesos espejuelos,
solo atento a su cuadro. Su tela, como en "Las Meninas"
de Velázquez, está a contracara y no vemos lo
que pinta. Detrás de él, una dama ubicada hacia
nosotros, mira fijamente la pintura. Es un círculo de
secretos. un escenario doméstico de pasadizos laberínticos.
A la derecha, un fragmento de un pie d mujer, entaconado, "saliendo"
del espacio visible del cuadro. ¿Quien es? No sabemos.
CEPEDA incluye en cada escenario, objetos y personajes
que no corresponden al relato, creándose un misterio
no develado; una "umheimliche" o " inquietante
extrañeza", para decirlo con Freud. Un escenario
de localidades inquietantes. espacios cercados, donde surgen
sujetos o paisajes inexplicables.
D - La serie "Eróticas": se plantea
la exhacerbación y la trascendencia climática
del cuerpo femenino, su poder extático, su potencia primordial,
sus límites paradisíacos; las visualidades del
amor y del deseo. Destaca la obra: "... Al Descubierto"
Nº 5, en la composición arquitectónica de
colores cálidos, el pintor hace el gesto de arropar con
un lienzo a su musa, interactuando amorosamente con ella. Cromos
cálidos promueven una gran visualidad expresiva.
La Realeza Velazquiana: De Mariana de
Austria.-
La realeza, los soberanos, fueron iconografías
de rigor en los tiempos del poderío de las cortes. Ointores
cortesanos como Velázquez y Goya, en la pintura Española
llegan a Suramérica comoe squemas y transferencias plástico-formales,
pero tambien como herecnias simbólicas del poder y la
autoridad jerárquica. CEPEDA retoma la estoica autoridad
de Mariana de Austria, así como otros artistas han fijado
el esquema de la infanta. Es una serie realizada mediante la
reconceptualización de un original, creando CEPEDA, un
icono hierático, hipnótico, de mirada arrasante
y postura autoritaria, que aplasta cualquier mirada subalterna.
El pintor supo transcribir con sus medios personales, el rango
del personaje, sin perder la sustancia morfológica que
lo caracteriza. Las Marianas de CEPEDA son materias primitivas
de una pronunciada metatextualidad, que interjuegan entre lo
real y lo metamundano.
Ensamblajes.-
Objetos de la casa, de la calle, de la industria, intercanectados
para crear figuras: “Personaje Freudiano”: un retrato
de mujer con objetos de desecho correctamente engranados. Sobresale
un zpato del propio artista con dos frutillas adentro, pintados
con un rosado “kitsch”, en un alegoría al
busto. Cordeles, tablas, destapadores de jugo, conforman la
silueta y las corporeidades internas. Personaje Androgino, con
cabeza en madera recortada y ojos hipnóticos, planta
su porte indubitable. “Cabeza de Diablo”, con una
batea de madera pintada de blanco como fondo y calcolmanías
de mariposas, inicia el delineamiento de un totem antropológico.
La base de una plancha es el rostro, de corte
africano; tornillos, alambres y casquillos de balas forman los
detalles de la cara que semeja una máscara arcaica.
El conjunto es heterogéneo en sus temáticas
pero en todos los trabajos permanece el erotismo de la iconografía
femenina, el misterio y la incongruencia de los elementos magicorrealistas
de carácter Latinoamericano. Los hilos conductores: la
mirada del pintor a lo femenino y la capacidad de crear el misterio
y la extrañeza en la teatralidad de las escenas.
Caracas, Venezuela
Enero del año 2000
|